sábado, 30 de julio de 2011

El adelanto de las elecciones generales provoca que Rajoy anuncie cambios radicales en el PP

Bien, ya están convocadas las elecciones legislativas. En realidad, el anuncio y los motivos que ha aducido Rodríguez Zapatero para adelantar los comicios eran los previsibles.
La única sorpresa política la ha protagonizado el ¿líder? del PP, Mariano Rajoy, al anunciar que si su partido obtuviera la mayoría absoluta --si es relativa hablará en catalán o en vasco, como hizo Aznar López en la intimidad-- presidirá un gobierno centrista que practicará el dialogo, fomentará latransparencia y será creíbleprevisible y solvente...
Pura retórica. 
Salvo que será previsible, lo demás son sonidos y si se llevara a efecto significaría que el PP deja de ser el PP que conocemos, pues su dirección no es centrista ni práctica el diálogo, y de la transparencia para qué hablar...
Rodríguez Zapatero y el PSOE conservan cierta capacidad de regate y todavía pueden despistar, pero Mariano Rajoy y el PP carecen totalmente de esa posiblidad. El intento de Rajoy por hacer ver que el PP representa lo contrario de lo que hace en Galicia, Madrid, Murcia o València resulta cómico.
Preso de la ultraderecha y partidario confeso de criterios económicos de corte darwinista --escuchar a suministro de Economía, Cristóbal Montoro, defendiendo a las agencias rating causa vergüenza ajena--, el PP es perfectamente previsible, salvo para los forofos, los desinformados y los bobos --que no son pocos.

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